Erika Méndez negó el cierre de la sala de 2 años del jardín maternal del hospital y explicó que el conflicto surge por la reorganización de cupos. La funcionaria confirmó una conciliación obligatoria y auditorías por turnos otorgados fuera del horario establecido.
La directora del Hospital Heller, Erika Méndez, salió al cruce de las denuncias realizadas por el gremio ATE y aclaró la situación que genera tensión en la institución de salud barilochense. En primer lugar, la funcionaria desmintió categóricamente que se vaya a cerrar la sala de 2 años del jardín maternal, uno de los puntos que más preocupación generaba entre los trabajadores.
Méndez explicó que el conflicto tiene su origen en la reorganización de los cupos disponibles en el jardín maternal, una medida que según la dirección busca optimizar el funcionamiento del servicio. Esta reorganización habría generado malestar entre algunos empleados que ven afectada la situación de sus hijos en la institución educativa.
Por otro lado, la directora confirmó que se encuentra en curso una conciliación obligatoria para resolver las diferencias con el gremio. Además, reconoció que se están llevando a cabo auditorías internas para investigar irregularidades en la entrega de turnos, específicamente aquellos que habrían sido otorgados fuera del horario establecido para tal fin.
Esta situación pone en evidencia las tensiones que se viven en uno de los principales centros de salud de la región, donde las cuestiones administrativas y laborales se entrelazan con la prestación del servicio público de salud que atiende a miles de barilochenses.
